
Tres relatos, a cada cual más duro y cruel con los personajes (qué mal trata Welsh a sus protagonistas!), en lo que narra un día, cada instante peor que el anterior, de un joven al que todos le dan la patada (sus padres incluidos -lo de la escena de los padres "teniendo relaciones" es para verlo por uno mismo, y prefiero no contarlo por aquí por el tema de las visitas de las damas-). La segunda de las historias es mi favorita. Inmejorable y desagradable, la especialidad de la casa. Mucho mejor que el tercero de los relatos, que da nombre a la película y el libro homónimo. Hablaba de la segunda historia (la imagen pertenece a ella), narra la vida de un chico que se casa con alguien que se lía a la primnera de cambio. El problema es que llega a convivir con ese abismo. Hay una niña por medio y todo acaba en un perdón absoluto difícil de asimilar. Entre cervezas y pubs de mala muerte. Genial y aterrador.
Los personajes de Welsh vuelven a ser los mismos de siempre: los violentos, los currantes sin perspectivas, los vividores, los caraduras, las chicas frescas y/o que aman el pop, la gente de los barrios apartados y descuidados... La gente que el resto de escritores no ve, de ahí la importancia de Irvine Welsh (Cooper hace lo suyo con los homosexuales). La calle vuelve a tener las respuestas. Lo de si merece vender más ejemplares que la Biblia (se decía eso en la contraportada de Trainspotting), aquí queda un poco excesivo, pero recomendable sí, y mucho. Miren ese otro lado, por favor, y no se asusten.
*Continuaremos entrenando...aunque cueste...
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