jueves, 14 de enero de 2010

Lectura (con flash)

He comenzado con pasión de adolescente (por lector y moribundo precoz) este maravilloso (y diminuto) libro de Luis Antonio de Villena, Retrato (con flash) de Jaime Gil de Biedma. Una buena edición, tapas rojas como la sangre fresquísima... y, por supuesto, un texto que retrata al poeta (uno de mis favoritos) en la emoción interior, la borrachera nocturna y el lío de amantes. Creo que ningún libro (y evidentemente ninguna biografía) había conseguido acercarme tanto a la persona (no sólo al personaje).

Biedma era un adelantado a su tiempo, con una sofisticación (escrita y personal) rara para la época, como un visitante del futuro, excesivo y perfecto (como son las cosas que merecen la pena). El poeta de la experiencia ha quedado mucho más que el resto de su quinta y no creo, claro, que por casualidad. Que se lleven al cine sus escenas de cama tampoco es un problema, el problema es que sus versos no estén en las clases de secundaria, entre tanto Lorca, tanto Mio Cid y tanto cuento. El problema de este país, como siempre, es que no lee ni el que tiene que leer. Spain is Pain.


Y cuidado con los ojos de la gente (consejo de Golpes Bajos). Plena ebullición de la Movida (terreno abonado por un hombre como Gil de Biedma).


martes, 12 de enero de 2010

Happy Birthday (tardío), Mr. Presley

El pasado 8 de enero (sí, ando un poco tarde), si el Rey continuara vivo, hubiera cumplido 75 años. Más o menos los álbums de estudio que llego a gabrar. Creo que cualquiera se da perfecta cuenta de la altura de Elvis, de acuerdo, sólo un intérprete (las canciones se las escribían), pero vaya intérprete! No me parece exagerado cuando Lennon decía aquello de que antes de Elvis no había nada. Y sí, tal vez Chuck Berry es grande, Bo Diddley sublime, pero es que Elvis es monstruoso.


Incluso sus etapas más decadaentes (Las Vegas, el mogollón de películas, Hawaii -véase la imagen-) tienen un encanto especial. Dicen que el único hombre que El Rey se sorprendió de conocer fue a Marlon Brando (quizá de ahí esa pasión suya por el cine), pero, seguro, nadie quedó indiferente a su presencia.
En breve se publicará un libro sobre la relación de Elvis y las mujeres, se dice también en esta obra que una de las chicas Russ Meyes, la mexico-filipina pechugona (la de Faster Kill Pussycat!, ) fue la que introdujo al rockero en el arte del cunnilingus. La vida de Elvis, el primer ídolo de masas (además, y esto creo que es muy importante, de origen humilde), obsesionado con su madre, con las adolescentes, bebedor compulsivo de Pepsi, que regalaba coches a diestro y siniestro, que hacía recoger a sus fans el polvo sobre las sillas en que se sentaba, filetes mordisqueados guradados en urnas... Elvis, una vida que merece ser observada con lupa.




lunes, 11 de enero de 2010

Frost/Nixon o el diálogo con la corruptela

Frost/Nixon, en España El desafío: Frost contra Nixon es uno de esos filmes norteamericanos inteligentes, y con ello quiero decir que fomentan el pensar, el debate interior (cosa nada habitual, por cierto, en el entramado del celuloide yanki). El planteamiento de la cinta está basado en hechos totalmente reales, cuando un periodista de segunda (Frost) decide entrevistar a Richard Nixon después de su renuncia a la presidencia. Frost supo ver lo que no vieron otros grandes periodistas de la década de los 70, que el pueblo norteamericano necesitaba una catarsis, escuchar pedir perdón a un presidente corrupto que les había tratado como borregos. Lo que hace la cinta es ver los entresijos de esa entrevista histórica, donde había en juego mucho dinero y donde además puede entreverse la inteligencia fangosa del presidente norteamericano.



Lo que Nixon vino a aportar a la cultura contemporánea, es la conciencia colectiva de que la corrupción había invadido todas las esferas posibles, incluida la presidencia. Lo que hoy nos parece natural (tráfico de influencias, cohecho...) era un golpe a la ingenua conciencia norteamericana. Era como derribar un muro sagrado. El Watergate era una herida abierta y alguien como Frost vio que era necesario cerrarla. Algo parecido ha ocurrido con Bush Jr., después de sus estragos políticos, no ha tenido ni una sola consecuencia sus actos (mentiras globales, miedo radical a la población...), lo que ocurre es que Bush no da para una entrevista con jugo. Lo que también hace Frost/Nixon es dignificar la figura de Nixon, un estadista que sabe pedir perdón (aunque eso no sea suficiente, Vietnam seguía en mente para recordarlo a todos). Y Bush, claro, sin ninguna consecuencia por Irak. Así están las cosas. Ah, las interpretaciones de esta magnífica película merecen todos los premios posibles. Vean cine del bueno que, que uno sepa, no ha matado a nadie.


viernes, 8 de enero de 2010

La puerta de los infiernos, justo en el centro del pecho

Las últimas noches, cuando el día me ha dejado moribundo, me acerco a este libro de frases cortas y adjetivos evocadores. La muerte y el dolor tratados como lo hacen los escritores de verdad. Laurent gaudé es toda una institución en su país, además de contar con algunos de los premios más insignes de su tierra.
"La puerta de los infiernos" cuenta la historia de un hombre al que se le muere su hijo. La culpa aparecerá, y también el infierno y los infiernos -literalmente-, en un hombre en su auto-búsqueda en los huecos del dolor. Con ecos griegos, este libro es de lo más certero que he leído últimamente. No sobrá ni una coma, en una economía del lenguaje envidiable. Hay que seguir la pista, muy de cerca, a este hombre. Como siga así se lleva la diana (no solo le da en el centro).





El próximo sábado día 16, presentamos el nuevo Azul eléctrico, la publicación que vengo dirigiendo, con más o menos acierto, desde hace más de cuatro años. Un nuevo número que verá la luz a partir de las 22.30 hs. en la sala Studio 54, con el alucinante directo de Galáctica y The Bleach. El pop y rock más puro hecho forma.


*"Estafa", una canción etéreamente pop que, pese al tiempo transcurrido, no ha perdido ni un ápice de actualidad. Es lo que tiene el pop.


jueves, 7 de enero de 2010

Mil gracias

Mil gracias por la buena acogida que está teniendo El tiempo nos va desnudando. Gracias por las buenas ventas, en constante aumento, por la recpción de la obra, enriquecedora y crítica con los puntos que deben ser criticados. Gracias pues por estar ahí como lectores y recibir algo (muy) mío.


Curiosamente, podía leer en prensa la implantación definitiva de escáneres corporales en los aeropuertos holandeses como medida de seguridad y control para evitar actos terroristas en los aviones. Unos escáneres que desnudan -literalmente-al pasajero y que, muchos aseguran, no resultan mucho más efectivos que los modelos anteriores. Un paso más en nuestra fragilidad, y que hacía profético, por desgracia, el título de El tiempo nos va desnudando.

Gracias también a un blog () de una adorable poetisa uruguaya que me cita en el mismo (y no tengo ni idea de cómo ha llegado a sus manos). Las paradojas y maravillas de la literatura. Es un placer, Wilhemina Queen, quedarme rodeado en tu blog de tus haikus certeros y puros.



*También podía ver el otro día el nuevo vídeo de los CATPEOPLE (bueno, supongo que nuevo, a veces el lobby de alguna prensa pesa mucho),donde el bueno de Adrián recibe palos por todos los lados. Es bueno recordar que ellos iban para directores de cine y acabaron en esto de la música por casualidad. Buena gente y buen sonida. Disfruten este "In Silence" y me cuentan.

martes, 5 de enero de 2010

Reivindicando y respirando

Tengo que recomendar efusivamente a este hombre. Debo hacerlo. No sé muy bien por qué no lo he hecho antes. Jeremy Jay se merece mis elogios y los de todo el barrio donde vivo (viejillos incluidos). Su pop es del bueno, de manual de estilo, al modo clásico, sensitivo y medianamente eufórico, con la necesidad de repetir sus canciones una y otra vez (eso pasa pocas veces, la última que me ocurrió fue con Hefner -mis ídolos de pos-adolescencia-).



Muchas veces me pregunto por el corazón de sensibilidades como la de Jeremy Jay, entre la explosión contenida y el amor incontrolado, entre tú y yo. Me pregunto mucho, ya digo, por los orfebres que hacen esas canciones que nos abrigan y nos resguardan de los días con dolor, el odio en los ojos y la fiereza en las palabras. El pop sirve para todo eso, pero sobre todo para salvarnos y reconciliarnos con nosotros mismos (y con la especie). Viva Jeremy Jay y viva el pop. Pues eso, que viva.


*Corran, corran a buscarlo...

lunes, 4 de enero de 2010

Y pasan los años (y todo sigue igual)

Hoy mismo aparecía en el diario El País un artículo sobre los cambios positivos que generará la crisis económica, las perspectivas de futuro, la bondad humana y demás. Claro, con ese panorama y el patrocinio del Banco Santander todo deja mucho que desear. Lo mencionado -las mixturas, las relaciones sociales vía Internet... está ya más que tratado- habla del posmodernismo y no de una nueva realidad presidida por: trabajos basura, comida basura (o de segunda en todo caso), televisión basura y, en definitiva, vida basura por doquier. Ni es esperanzador el futuro (en principio, porque uno tiene la mala costumbre de creer en el hombre), ni la perversión del sistema había llegado tan arriba (es un banco el que nos dice que todo va a ir bien, que saldremos fortalezidos, supongo que con la intención de consumir más).

Un despropósito que reina en la realidad diaria, presidida por un individualismo cada vez más feroz (los analistas que menciona El País no sé en que mundo viven), donde las clases se mantienen, la esclavitud "sutil" (y a veces no tan sutil) se mantiene y, en vez de mejorar la vida de la mayoría, se empobrece, se destruye, y acaba siendo usada en función de los intereses comerciales y económicos del momento. Cobayas baratas es lo que somos (vías para mejorar el funcionamiento de un sistema que se mantiene a cualquier precio, nuestra vida incluida).


Se cumplen también, por cierto, 100 años de una de las calles más legendarias de este país, la Gran Vía de Madrid. Lugar entrañable de la capital, y que ha habitado multitud de libros y cultura diversa. Y así, la Gran Vía seguirá viendo pasar el tiempo (y no la Puerta de Alcalá, como equivocadamente se cantaba). Uno, aunque le cueste, guarda la esperanza de que esto sea un poco mejor.










Vivian Girls, o las chicas rockeras salvaran el mundo (Julio César Álvarez dixit)