
Modiagliani vino a instalarse en mi vida. Sobre todo gracias a la película que hizo Becker, que me acercó al individuo, a su romanticismo suicida, a sus creencias personales y radicales... Observar a Modigliani es observar una forma coherente y atractiva (hasta los límites humanos) de entender la vida. Suena a tópico, pero creánme, nunca más acertado. Miren esos ojos vacíos, quizá se vean a sí mismos.
[Paraíso en su paso por Popgrama, con una alucinada, divertida y marciana canción como "En la morgue". Acabarán cantándola: "Cómodo apartamento...En la morgue...Servicios religiosos...]
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