Suelo viajar con las manos en blanco y negro. Una vieja foto de una estrella de
cine peinando su pelo negro grasiento suele acompañarme en mi pequeña
cartera de piel marrón. Las conexiones entre piel y sentidos. Puedo
verlo todo en tonos claros, como ver el sol con los ojos cerrados. Voy
persiguiendo esos movimientos fugaces que abandonaste -bebés huérfanos-
en la noche. Céline no tiene nada que ver (no lo metáis en esto). Dejaste ese estribillo de Pink Floyd en el aire como un mandamiento a los viejos chicos de dentadura postiza y toda esa culpa irreal que uno aprende en los libros de otros.
EL REINO DE LAS HADAS: Hanns Heinz Ewers.
Hace 4 días
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