
Recomiendo la película. Sobre todo porque retrata la época de desenfreno de Ibiza (cuando era el centro del mundo, y poco antes de que fuera destino turístico masivo del joven medio con posibles y el m2 altísimo -post-hippy y pre-business-). Aparecen sus fiestas excesivas, el trato a los dj´s como dioses en la tierra (justo justo en la punta de la pirámide de los entes relacionados con la música). Pero la película no sólo narra el ascenso-caída-ascenso (sí, ese final es un ascenso mayor si cabe)de un dj masivo y reconocidísimo, también habla de todo aquel que rodea al éxito, de los negocios sin escrúpulos, las drogas... todo eso se pierde y hay que renacer; y es ahí donde el film crece, nos habla de re-inicios, de luchas contra uno mismo...Me queda el recuerdo agradable de Frankie, al final, echando agua en la cara a esos niños. La música para todos, como la única y verdadera democracia.
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