
Todo esto viene porque recientemente he escrito el prólogo a esa maravilla que es La niña que arrastraba un globo roto de Adriana Bañares. Una fina joya de pastas verdes que deberían poseer/leer pronto como el penúltimo fetiche de una gran autora que siempre consigue provocarnos con su mirada naif y lúcida. Bien por ella. Y bien por Álvaro Acebes y su ingenio de detective con chaquetón largo (estamos todos boquiabiertos con su Gracias a Dios). Y por supuesto con Luna Miguel, reconocida oficialmente con una columna más o menos periódica en el diario Público. No habérsela dado sería insultarla (una de sus columnas la recorté y guardé; hace años que no hacía algo así). Lo dicho, que estas nuevas generaciones tendrán que ponernos en breve unos Dodotis tamaño XL para controlar nuestra vanidad-incontinencia y nuestro mal entendido geriátrico de las letras. No lo duden, el futuro es suyo.
[Dean Martin y Frank Sinatra disfrutando de este "Marshmellow World" con cigarrillo incluido. Vídeo aportación de Javi O., que me tiene muy re-educado en esto de las viejas grandes figuras. Todavía es inevitable aprender algo del que lleva consigo alguna cana más o menos disimulada]
