
Todo esto viene porque recientemente he escrito el prólogo a esa maravilla que es La niña que arrastraba un globo roto de Adriana Bañares. Una fina joya de pastas verdes que deberían poseer/leer pronto como el penúltimo fetiche de una gran autora que siempre consigue provocarnos con su mirada naif y lúcida. Bien por ella. Y bien por Álvaro Acebes y su ingenio de detective con chaquetón largo (estamos todos boquiabiertos con su Gracias a Dios). Y por supuesto con Luna Miguel, reconocida oficialmente con una columna más o menos periódica en el diario Público. No habérsela dado sería insultarla (una de sus columnas la recorté y guardé; hace años que no hacía algo así). Lo dicho, que estas nuevas generaciones tendrán que ponernos en breve unos Dodotis tamaño XL para controlar nuestra vanidad-incontinencia y nuestro mal entendido geriátrico de las letras. No lo duden, el futuro es suyo.
[Dean Martin y Frank Sinatra disfrutando de este "Marshmellow World" con cigarrillo incluido. Vídeo aportación de Javi O., que me tiene muy re-educado en esto de las viejas grandes figuras. Todavía es inevitable aprender algo del que lleva consigo alguna cana más o menos disimulada]
Julio! gracias por tus palabras. Un honor que se hable de una por aquí :)
ResponderEliminarluna miguel no escribe tan bien como para merecer estar donde está. Hay cientos de escritores como ella. si te vas a alguna lista de autores alternativos o noveles que a veces sacan algunas editoriales, verás que son todos iguales, todos escriben que sangran, que follan y que se les escapa la vida en cada respiro.
ResponderEliminarpara mí no tiene nada de mérito.
está visto que la poesía, a pesar de lo que dice luna en su libro, está muerta y bien muerta.