
La belleza y el amor a algunos cuerpos es algo verdaderamente extraño. Tal vez fuera de todo sentido. Es por eso que ciertas pieles se graban en la memoria como rostros raros. Lo sé. Sé que sueles viajar desnuda en trenes nocturnos, tan sólo con tu abrigo de piel y una pulsera de plata. Supongo que es mejor estar callado cuando te metes cuchillas en la boca para provocarme. Y sí, también yo soy un niño tembloroso.

[Nick Cave y sus Bad Seeds. Ayer pude pasar unas agradables horas de conversación y maneras literarias con Vicente Muñoz, uno de los escritores más emblemáticos del underground de esta ciudad a veces dormida a veces hambrienta]
