lunes, 7 de septiembre de 2009

Zombies y rayos catódicos



Dead Set ha sido la mini-serie más ingeniosa que he podido ver últimamente. Zombies, reflexión y velocidad supersónica en el relato y las ideas. La idea de base es aparentemente sencilla: mientras se está retransmitiendo un Gran Hermano, una enfermedad zombie comienza a extenderse. Unos de los pocos supervivientes son los propios participantes, un productor, una trabajadora del programa... los supervivientes, creo, no lo son por casualidad. Habla un poco de todos: de nuestra pasión por el dinero, por las vidas ajenas, por la crítica al vecino, la ambición desmedida (lo de ese productor es alucinante). Eso sí, todos mirando la televisión, la religión cuasiperfecta, donde ni la intelectualidad se salva (la serie la juzga pedante y frustrada), quizá se salva la trabajadora que comete errores emocionales, pero lo que le rodea comete errores más graves en otros terrenos. Tiene algo de crítica marxista postmoderna.





Sobre los zombies, bueno, muy sanginolentos, la verdad, pero más lo es la propia televisión reciente con sus programas del corazón, sus grandes hermanos y programas de autoayuda barata. Por lo demás muy recomendable. Lo difícil el acceso, rula por ahí mano a mano en una edición hipergrabada con traducción sudamericana. Necesaria y perfecta para seguir pensando el mundo (siempre lo he creído de estas películas aparentemente menores).



Suenan, claro, mis adorados Black Lips para comenzar la semana...


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