Me quedo, de esta noche, con su versión cercana y muy interiorizada de "All Tomorrow´s Parties" de The Velvet Underground. No estuvo mal su acercamiento a My Bloody Valentine (modificado totalmente, en sus propias palabras), ni tampoco a Robert Johnson, pero hizo suyo el canto de Reed a la perfección, con la filosofía adecuada(justo en tiempos en los que a las fiestas, ay, ya casi no acudimos por edad). Interiorismo y paisajes urbanos. El lugar donde hoy había que estar esta noche para algo de verdad. Aunque luego después sonase Queen por los altavoces cuando ellos callaron.
Si hoy estuviésemos en Nueva York, esto mismo lo estarían leyendo miles de personas, fans locos de esta pareja singular, devoradores de música y buen gusto. Pero esto, no lo olvidemos nunca, es León. Y aquí estamos más a ver pasar la vida y a hablar de lo mal qué va todo. Será mejor que Art & Beauty sigan, por el bien de todos. Porque merecen la pena y de eso León, casi seguro, no se enterará nunca.

[Hoy estos Brian Jonestown Massacre son para ellos. Música para los que hacen música.]